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Correo del Orinoco N° 71. Angostura, Sábado 15 de Julio de 1820

Correo del Orinoco 1820 N° 71

En nuestro número 69 publicamos un extracto de carta de S. Cristoval de 24 de Marzo último, en que se daba noticia de una accion entre la vanguardia del Ejército del Sur y un cuerpo enemigo. Tenemos ahora el placer de comunicar á nuestros lectores el parte oficial de dicha accion dado por el Benemérito Señor General Valdés à S.E. el Vice-Presidente de Cundinamarca :

“Excmo. Señor. En este momento acabo de recibir el parte y detal circunstanciado que el Señor Coronel Mires me dirige desde la Plata con fecha 29 del pasado.

El dia 27 marchó este Señor con 600 infantes y 100 guias desde Paicol acia la Plata, donde habian estado los enemigos en número de 300 hombres al mando del capitan de Aragon D. Juan Dominguez. La marcha se verificó en la moche, y a la madrugada del 28 atacó nuestra vanguardia, dirigida por el Comandante de Albion à los enemigos, que estaban situados cerca del puente, y aunque estos hicieron una vigorosa resistencia fué en vano, por que el valiente Capitan Federico Reseche, que mandaba nuestra descubierta, se arrojó con la mayor intrepidez sobre él, lo forzó, destruyó la gran guardia enemiga, y matò mas de 20, siende de admirar que él solo con su sable privó de la vida a once tiranos.

“El enemigo hizo una resistencia obstinada, tanto, que no escapó un solo hombre de los que cubrian este punto, perdiendo nosotros en él al Ayudante del Señor Coronel Mires, que murió gloriosamente despues de haberse portado con un valor extraordinario; cuya pérdida es bastante sensible à la República; pues era un jòven que reunia muy buenas cualidades: también perdimos dos sargentos y tres soldados, los tres primeros Ingleses; ademas, tres heridos, todos del Batallon Albion.

“Forzado el puente por nuestras tropas, ocuparon 200 hombres de Albion el terreno del otro lado para proteger el paso de las demas tropas, que se hacia con bastante dificultad, por que el enemigo dirigía siempre su fuego sobre ellas.

“Como el rio no tenia vado, el Comandante Carbajal se arrojò desesperadamente à la agua con cuatro de sus guias, é hizo prodigios de valor.

“Lo mismo hizo el Teniente Moran con 10 soldados de su compañia. Con este corto número de caballeria trató el Coronel Mires de cortar al enemigo, pero fué en vano, porque este obstinado en sostener el puente, pereció casi todo, y él que no murió quedó prisionero, se escapó precipitadamente por los montes.

 “La pérdida del enemigo pasa de 80 muertos y multitud de prisioneros. Se han tomado hasta la fecha mas de 50 fusiles con sus bayonetas, 2000 cartuchos, 2 cornetas, fornituras, y morriones. Tambien han caido en nuestro poder 50 mulas y algunas cargas de provisiones, “El Señor Coronel Mires recomienda en su parte à los Comandantes de Albion y Guias; à los valientes Capitanes Federico Reseche y Francisco Castellanos; este último graduado, a quien le mataron el caballo á bala y bayoneta, y él le quito la vida a su enemigo; al Teniente Trinidad Moran, y al Sub-Ayudante del Cuerpo de Albion, que dicen mató à bayonetazos al Comandante enemigo Don Juan Dominguez

“Yo no solo recomiendo a V.E. estos bravos Gefes y oficiales, sino que tambien lo hago respecto del digno Gefe que los condujo al campo del honor, el Señor Coronel Mires; se resentiria la justicia si yo no la hiciera a tanto bravo militar. Tanto él como los demas Gefes y oficiales recomendados se han hecho acreedores al aprecio del Gobierno por sus distinguidos servicios. V.E. que lo representa estendera sobre ellos sus generosos beneficios. — Dios guarde a V.E. muchos años —Excmo. Señor=El General en Gefe del ejército del Sur.= Manuel Valdés.= Excmo. Señor Vice-Presidente del Departamento de Cundinamarca.”

CARTAS INTERCEPTADAS

Una de muestras guerrillas al mando del Capitan Valentin Cortés interceptó cerca del Rastro correos de Caracas y de Calabozo, y aunque tomó mucha correspondencia, no hemos encontrado digno de la noticia de nuestros lectores sino una carta de Morales à Morillo de 20 de Junio último en que le habla de los movimientos de otras guerrillas nuestras sobre S. Carlos ; y tambien una carta anonima, escrita en Caracas para un tal Tovar de Calabozo en 15 del mismo Junio. Publicarémos de una y otra los fragmentos que parezcan mas interesantes :

Fragmento de la carta del Brigadier Morales.

No tengo duda en que Bolivar pueda haber llegado a Achaguas ; pero tampoco la tengo en que la operacion derecha sobre San Carlos puedan ser preludios de otras mas formales en las presentes circunstancias, sin embargo estaré alerta de lo que pueda resultar. En esta fecha manifiesto a Mendivil lo que V. me encarga para mi comunicacion con él, y el auxilio mútuo que debemos prestarnos para la destruccion de cualquier proyecto que intenten los rebeldes. Me habla V. en su apreciable del 14, de la posibilidad y ventajas que habria de hacer una expedicion sobre el Llano-alto, y de ella le tengo a V. tratado en mi correspondencia del 15, y solo aguardo la reunion de varios escuadrones y a que el resultado final de las novedades de San Carlos, me dejen llevarle a efecto.

Fragmento de la carta anónima del 15 de Junio.

Mi amigo Tovar: ¿En dónde estaré? En Ca racas ; sí: en Caracas. ¡Qué singularidad El arrestado, el sumariado, el perseguido, el infamado, despues de haber esperado en cada pueblo una furiosa orden para marchar en retirada, entró el Lunes último a las 8 de la noche en esta Capital. (Aquí sigue un largo y pesado diàlogo entre el escritor uno ù dos oficiales mas Morillo al momento de presentarse al Señor Conde.) Amigo: creo que habran jurado Vds ser felices; pero ¡qué tristeza! sin nacion, sin un medio, y sin pueblo. ¿Qué habrá podido dar de si? recuerdes, lagrimas, y suspiros.-En esta ciudad se han hecho funciones extraordinarias…… Las parroquias estan nombrando cuarenta electos—(electores)……Correa por órden del Rey es Juez político en el interin no se nombra en España al propietario S.E. General en Gefe y Capitan-General de las provincias; pero sin mas facultades que las indispensables en los dos ramos. (¿Cuales serán los dos ramos? ¿vida y muerte?)…… Han amanecido algunos pasquines diarios: unes dictados por espiritus turbulentos y tal vez amulatados: y otros presentimientos sin duda justos, decia uno: “Viva Bolivar, y muera todo extrangero .” y otros muy diferentes en la materia : la misma ger…. con diferente palitroque. A la verdad temo verdaderamente el que la Constitucion va a ser infringida a cada paso; tanto por que tal vez no habra otro remedio en razon de la subsistencia y fuerza del ejército, como porque han quedado las autoridades con diferente nombre : y en este caso perdemos este país para siempre, y sin esperanzas de restablecer el crédito y opinion que tenemos tan perdidas por nuestras fementidas promesas y palabras.—Diaz, el famoso adulador, se presentó en su parroquia a votar y no fué admitido en razon a no ser ciudadano, por ser bastardo. Viva, Viva. Level el Juez de nacional Hacienda ha presentado a la Audiencia , un horroroso papel contra el General en Gefe. Aquel tribunal no se atrevió a providenciar, y se ha archivado. La Guaira, Armada nacional, y Puerto Cabello han jurado sin órden del General, y esta Ciudad ya estaba resuelta a realizar lo mismo, cuando llegó S.E. desaforado, y afortunadamente llegó a tiempo; pues a tardarse un poco mas, Díos te guarde muchos años…….. Esculé desde la Guaira se ha dirigido al General con un papel lleno de reconvenciones constitucionales, y asimismo Cerberi. Este último ya trata a S.E. de infractor de la Constitucion. Veremos en que paran estas misas.—El General, con mucha amabilidad y condescendencia, aparenta amar la Constitucion. Muchas veces ha repetido que ya no tiene mas facultades que las de su empleo, que el Gefe político es à quien debe respetarse y la que se queda. Correa es una hechura suya: Ucelay, Regente de la Audiencia la misma ger… con diferente palitroque. Yo no espero buenos resultados de las infracciones, que en gran parte no puede ser otra cosa, y por otra es imposible que el Sultan pueda prescindir. (Sigue con un pliego entero de singularidad y anecdotas, entre las cuales hay una de S.E. no muy decente, y concluye.) García con las compañias de su cuerpo que habia en esta ciudad salió para remediar lo posible la desgracia de Orituco.

Jurada en Carácas la Constitucion Española, Morillo empieza à poner en práctica la nueva táctica, que anunciamos en muestro numero 56, y que es cónsona al manifiesto de Fernando que publicamos en el número 69. Ya ha propuesto armisticio mientras que se sabe cual será el resultado de negociaciones que dice que intenta con este Gobierno, y de que vienen encargados dos Comisionados suyos : y el 7 del corriente por la noche se recibió aquí un pliego suyo para el Soberano Congreso de Colombia, que los anuncia, y que anuncia igualmente el armisticio  propuesto. La publicamos a continuacion con la contestacion que se le dió.

No se expresan en el cuales sean las bases de la negociacion que se intenta : mas basta haber leido el manifiesto de Fernando, y saber las restricciones, que la Constitucion Española impone al Rey, para quedar persuadidos de que ni éste, ni Morillo pueden ofrecer mas que cadenas de otra especie: Ofreceràn su mezquina constitucion y la dominacion de 149 susbtituto de aquel déspota : ofreseràn la continuacion del mismo vasallage agravado por el mayor número de Señores: nos propondrán que sacrificando nuestros intereses nos reunamos à una nacion descarnada y reducida à esqueleto por su mal gobierno; y que permanezcamos estacionarios, abatidos, resistiendo à la naturaleza y à nuestros propios medios que nos convidan con la felicidad; por no mejorar nuestra condicion, sino à medida que la España mejore la suya ; y por que nunca medremos sino para la España, y menos que la España. Proposicion y ofrecimientos semejantes son sin duda el colmo del delirio ; mas no se nos harán otras porque ni pueden hacercenos, ni entra ràn jamas en los calculos ni en los deseos de Fernando ni de Morillo. El oficio de éste sin embargo está concebido en un lenguage desusado en la boca del sucesor de Boves, mas no es por eso sino mas capacioso: y por poca que sea nuestra inclinacion a anotar escritos de esta especie, nos vemos en la necesidad de hacerlo con respecto à éste por manifestar mas claramente todo el dolo que envuelve :

“Serenísimo Señor: Instruida V.A. Serenísima de los últimos sucesos de la Peninsula, y del triunfo de la opinion general de la nacion, para retablecer la Constitucion de la monarquía española sancionada en Cadiz el año de 1812, por el voto universal, representativo de ambos emisferios, y hallándome con órdenes positivas del Rey Constitucional de las Españas, para entrar en su acomodamiento generoso y justo, que reuna toda la familia à disfrutar de las ventajas de nuestra regeneracion política, y haga cesar los funestos efectos de la division  nacida del deseo de redimirse de la opresion1 que por un falso cálculo se ha creido peculiar de estos paises, siendo como ha sido trascendental à todo el imperio, me adelanto à manifestar à V A. haber entablado comunicaciones con el Gefe superior militar de ese Gobierno, y con sus subalternos proponiendo una suspencion de hostilidades, hasta lograr realizar la reconciliacion2 de que van encargados los Señores Brigadier D. Tomàs de Cires, Gobernador de la Provincia de Cumaná; y D. José Domingo Duarte, Intendente de ejército y Superintendente-general de Hacienda pública, cerca de V.A., bajo las bases uniformes decorosas y de comun utilidad de ambos. He dado órdenes à mis subalternos para que desde luego pongan en ejecucion la cesacion de hostilidades3, y que se mantengan en los puntos que ocupan mientras no sean invadidas.

“Como Gefe militar sugeto à la subordinacion, base fundamental de mi carrera, he hecho la guerra4. Como reconciliador me encargo gustoso con la misma subordinacion, à desplegar los principios de liberalidad, con que el Rey y la Nacion me autorizan, para plantear la paz, y la reconciliacion5 de unos pueblos por su naturaleza españoles, y por el concurso de las actuales circunstancias, acreedores à entrar en el goce de la reforma de nuestras instituciones políticas6. Debe V.A. apartar de su vista, asi como lo hago desde este momento, la odiosidad de la guerra y sólo dejas muestras miradas en las dulces y alagüeñas esperanzas de reunir los hijos à los padres, los hermanos à los hermanos7 , y los amigos à los amigos, y los españoles à los españoles, que una fatalidad 8 habia separado, y de que por este medio nos demos mútuas enhorabuenas, de la felicidad que nos presenta una Constitucion9, concilia dora, que de comun acuerdo, mejoraremos cuando el juicio práctico de los negocios, nos lo inspire. Ella iguala10 la representacion nacional de todos los pueblos: ninguno depende de otro; son por consecuencia libres é independientes.  En sus sufragios esta la autoridad de hacer  las leyes està que han de observar, y las deliberaciones económicas que han de mejorar la agricultura, su comercio, sus artes y todo género de industria, sin aquellas distinciones odiosas, que la política mezquina11 de los pasados siglos, habia adoptado.

“Los Comisionados manifestarán à V.A. los elementos de la reconciliacion, y estoy intimamente persuadido que el amor y benevolencia12, fijarán la fraternidad aun cuando de pronto por temores de lo pasado, en unas épocas de furor y desesperacion13, no adopte V.A., las proposiciones de la nacion, hijas de la predileccion que le anima à generalizar sus triunfos, en todos los paises españoles de las cuatro partes del mundo, hasta donde han llegado sus antiguas leyes, y hasta donde con mejor aceptacion, se recibirán sus nuevas instituciones ¡Qué metamorfósis tan agradable para nosotros todos, cuando nos reunanos y me presente sin los aparatos de guerrero, y sin mas investidura que la de un pacifico ciudadano español14, concurriendo à los regocijos públicos, à celebrar el triunfo mútuo conseguido contra nuestras pasiones15! Hasta que no llegue este caso Reunidos en Congreso los diversos Honorables Miembros que se hallasen en esta Capital, dieron la siguiente contestacion :

“Excmo. Señor: Reunido el Soberano Congreso, que fué convocado extraordinariamente, para que viese la carta que V.E. le dirigió de su cuartel-general de Carácas, con fecha del 17 de Junio, avisándole que los S.S. Brigadier D. Tomás de Cires, y D. Domingo Duarte, estaban comisionados para pasar à esta Capital, con el objeto de solicitar la union de estos paises à la monarquía constitucional de España, y que los espresados S.S. manifestaràn los elementos de la reconciliacion propuesta por la nacion: ha deliberado el 11 del corriente en Sesion pública, que yo transmita à V.E. en contestacion el siguiente Decreto: “El Soberano Congreso de Colombia deseoso de establecer la paz, oirá con gusto todas las proposiciones que se hagan de parte del Gobierno Español, siempre que tengan por base el reconocimiento de la Soberanía é Independencia de Colombia, y no admitirá ninguna que se separe de este principio, muchas veces proclamado por el Gobierno y los Pueblos de la República =El Presidente del Soberano Congreso tiene el honor de ser el mas atento servidor de V.E. =Palacio del Congreso, Nueva Guayana Julio 13 de 1820. 10.º= Fernando Peñalver, Presidente del Congreso.= Felipe Delepiane, Secretario.-Excmo. Señor Don Pablo Morillo.”

ESTADOS. UNIDOS Y ESPAÑA.

MENSAGE DEL PRESIDENTE  AL CONGRESO.

En nuestro número 69 dimos noticia a nuestros lectores de la opinion que la Comision de Relaciones Exteriores de la Càmara de Representantes de los Estados Unidos presentó à esta sobre la cuestión pendiente entre ellos y la España con motivo de no haber ratificado Fernando el tratado concluido en Febrero del año pasado sobre la compra de las Floridas. La llegada de un nuevo Ministro Plenipotenciario Español hizo suspender la discusion de este negocio que no pareció, ni podia ser prudente tomar deliberacion ninguna, que pudiese conducir à hostilidades al momento mismo que el Gobierno renovaba la negociacion que podia evitarlas. Un mensage del Presidente al Congreso en 9 de Mayo últino, y extracto de la correspondencia entre el Secretario de Estado y el Ministro Español, que publicamos à continuacion, da razon del progreso de aquellas y nuestros lectores veran con sorpresa que el principal obstáculo que ha habido para no ratificar el tratado, ha sido la denegacion de parte de los Estados- Unidos a abandonar el derecho, que tienen, como nacion independiente, de reconocer los nuevos Gobiernos de la América Meridional, y entrar con ellos en tratados, que puedan ser mútuamente ventajosos ó necesarios. El Rey de España no está conforme con querer privar  de su independencia a los millones de Americanos que se han substraido a su dominacion, y que lo combaten, sino que como un refuerzo à sus armas ataca tambien la soberanía de una tercer nacion, y pone por precio del cumplimiento de tratados hechos de su órden y con plena autorizacion de su parte, que esta tercer nacion haya de ser traidora a sus propios intereses, é injusta àcia pueblos estrangeros y beneméritos. El Gobierno de los Estados- Unidos resistió aun la discusion de tan insolente demanda. ¡ Mas conoced, Colombianos, conoced al Fernandito que se dice vuestro tierno padre: exáminad su disposicion para ser luego Rey constitucional, defensor y apoyo de las leyes, y Gefe de un Gobierno fundado en la razon y en los principios de que el hombre esta dotado por la naturaleza! Descubrid su hipocresía y su verdadera intencion. El no quiere sino subyugaros de nuevo y cuando ni él mismo duda ya de la incapacidad de sus armas para conseguirlo. se empeña en retardar vuestro vuelo sublime por medio de las mas inconsultas negociaciones y en que no lo para la torpeza del medio empleado, con tal de promover su intento:

AL SENADO Y  CAMARA DE REPRESENTANTES.

DE LOS ESTADOS-UNIDOS.

Comunico al Congreso la Correspondencia que ha habido entre el Secretario de Estado y el Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de S. M. C. despues del mensage del 27 de Marzo último, con respecto al tratado que se concluyó entre los Estados-Unidos y la España en 22 de Febrero de 1819.

Despues de haber dejado de ratificar el tratado por tanto tiempo S.M.C. se esperaba que su Ministro habria traido consigo la ratificacion, ó que se le habria autorizado à dar orden para entregar el territorio cedido por él a los Estados-Unidos. Sin embargo parece que el tratado no ha sido aun ratificado, y que el Ministro no esta autorizado a entregar el territorio. El objeto de su mision ha sido dar quejas, y pedir explanaciones con respecto a un supuesto sistema de hostilidades de parte de ciudadanos de los Estados-Unidos contra vasallos y dominios de España, y con respecto a una política enemiga en su Gobierno : y para obtener nuevas estipulaciones contra estos daños imaginarios, como condicion á virtud de la cual seria ratificado el tratado.

Inesperadas como eran en las circunstancias presentes semejantes quejas y semejantes de mandas, se creyó propio responder a ellas con prontitud, sin aprobar de parte del Gobierno el curso que se seguia, y dar con el mayor candor las explanaciones que se deseaban. El resultado, como con sobrada razon se preveia, ha sido que esta destituido de todo fundamento el cargo de haberse adoptado y mantenido ningun sistema de hostilidades por los Estados-Unidos contra los dominios y vasallos de España: y que en la guerra civil entre España y las Colonias este Gobierno ha guardado con el mayor rigor la neutralidad, que él fué el primero que declaró. Ni se han reunido fuerzas, ni  hechos e incursiones de dentro de los Estados Unidos contra los dominios de España : ni se ha permitido equipar expediciones navales contra ninguno de los dos partidos. Han sido amonestados los Ciudadanos, informandolos de las obligaciones incidentes a la condicion neutral de su país; y en las instrucciones a los oficiales públicos se les ha ordenado celar el fiel cumplimiento de las leyes; y se han hecho egemplares severos con aquellos que las han violado.

Con respecto a la estipulacion propuesta como condicion de la ratificacion del tratado, de que los Estados-Unidos abandonen el derecho de reconocer las Colonias insurrectas en la América Meridional; y de formar con ellas las relaciones que en su opinion sean justas y convenientes, ha sido imposible discutirla, tan repugnante así se ha creido al honor y aun à la independencia de los Estados, Unidos. Al ver semejante propuesta, se ha creido descubrir que S.M.C. se ha engañado enteramente con respecto a los principios que este Gobierno ha seguido, manteniendo una negociacion que ha sido prolongada por tanto tiempo, y sobre reclamos tan fundados como racionales : y que se ha engañado igualmente con respecto a los sacrificios, que los Estados Unidos han hecho comparativamente en el tratado con España,  y a los cuales se pretende añadir condicion tan impropia como extraordinaria.

Si el Ministro Español hubiese prometido sin condicion alguna que su soberano ratificaria el tratado, luego que fuese instruido de las explanaciones dadas por este Gobierno, habria habido bastante motivo para aceptarlo y someterlo al Senado para obtener su consejo y consentimiento, mas bien que procurarse indemnizacion por medio de otras medidas, por justificadas y propias que fuesen. Mas no ha hecho semejante promesa : y por el contrario ha declarado explicitamente que la denegacion de este Gobierno à abandonar el derecho de juzgar y de obrar en lo futuro conforme à las circunstancias con respecto a las Colonias españolas, derechos que son comunes a todas las naciones, lo ha inhabilitado a virtud de sus instrucciones para contraer tal empeño. El juzga que sus comunicaciones inducirán à su soberano a ratificar el tratado, pero lo deja libre de adoptar ó reusar esta medida. El admite que las demas objecciones estàn radicalmente destruidas, y no impedirán la ratificacion, con tal que se remueva tambien la dificultad sobre el tercer punto. El resultado de esto es que se ha declarado que el tratado no obliga de ningun modo; y que su ratificacion dependerà no de las consideraciones que movieron á estipularlo, ni de las condiciones que contiene; sino de un nuevo é inconnexó artículo, que exigira nueva negociacion, indefinida en su duracion, y de dudosa terminacion.

Considerado el negocio bajo este aspecto el curso que debiese seguirse parece directo y obvio, si la España se hallase en el estado en que estaba cuando el Ministro la dejó. Mas se sabe que el Gobierno de aquel país ha experimentado despues una mutacion tan importante, que no dejarà de sentirse notablemente en sus relaciones con las demas naciones. El Ministro de España ha declarado su efectiva incapacidad para obrar despues de aquella mutacion: y por consiguiente nada puede concluirse con él a virtud de los poderes, que tiene ahora. La actítud que hayan de tomar los Estados-Unidos debe ser con plena consideracion de lo que se debe à sus derechos, a sus intereses y a su honor, sin atender a los poderes é incidentes de la última mision. Podemos, si queremos, ocupar el territorio, que se destinaba y se daba en compensacion de las pérdidas causadas, hace tanto tiempo, a nuestros ciudadanos: mas nada quedarà definitivamente concluido sin un tratado entre las dos naciones. Y ¿és este el tiempo de urgir? Sí dirigiesen à los Estados Unidos miras de ambicion y de engrandecimiento, podrian darse fuertes razones a favor de ello. Mas ellos no tienen objeto ninguno de esa clase; objeto ninguno que no este fundado en justicia, y al cual pueda perjudicar mayor tolerancia.

Hay gran confianza en que aquella mutacion promoverà la felicidad de la nacion española; y el buen órden, moderacion y humanidad, que han caracterizado los (primeros) movimientos, son el mayor garante del buen suceso. Los Estados-Unidos no justificarian á sus ojos su propia estimacion, si diesen pasos ahora, que turbasen aquella armonia. Hay justos motivos para presumir que cuando el Gobierno Español esté completamente organizado con arreglo a los principios de esta mutacion, nuestras diferencias con España terminaran pronta y satisfactoria mente. A virtud de estas observaciones someto a la sabiduria del Congreso, sí sea, ó no conveniente posponen toda deliberacion sobre esta materia hasta la próxima sesion.

Washington Mayo 9 de 1820.

JAIME MONROE.

 

Fragmento de una nota del Ministro Español en los Estados- Unidos al Secretario de Estado con fecha de 24 de Abril de 1820.

Que para impedir eficazmente todo futuro armamento; y que se den de cualquiera parte de los Estados-Unidos auxilios de ninguna especie destinados a la invasion de las posesiones de S.M.C. en la América del Norte, los Estados-Unidos convengan en dar una seguridad de que su integridad sera respetada.

Y finalmente que no formaràn relaciones con los pretendidos Gobiernos de las provincias españolas de ultramar, que estan en insurreccion; y que se conformaran al curso de procedimientos adoptado con respecto a esto por otras potencias amigas de la España.

 

Fragmento de la contestacion dada à esta nota por

el Secretario de Estado en 3 de Mayo.

Como consecuencia necesaria de la neutralidad entre España y las Provincias de la América Meridional, los Estados-Unidos no pueden prometer que no formaran relaciones con aquellas provincias. Esto se ha dicho clara y frecuentemente, y se ha hecho saber a su Gobierno tanto en Madrid como aquí: y se ha resistido a esta demanda tanto en conferencias, como en correspondencia por escrito entre el Señor Ervin y el Señor Pizarro.

Por mucho tiempo y constantemente se dijo al Señor Onis que insistir en esta demanda haria imposible la conclusion de ningun tratado. Su Soberano de V.S. observara que como tal empeño no pueda contraerse por los Estados-Unidos, porque es incompatible con los deberes del neutral, tampoco puede exigirse de ellos con justicia; ni jamas ninguna nacion Europea con trajo acia la España empeño igual.

 

Fragmento de otra nota del Ministro Español de 5 de Mayo.

Mencioné à V. en mi conferencia, y lo repito ahora, que la respuesta al tercer punto no era ta., que conforme à mis instrucciones Pudiese yo aceptarla como satisfactoria: y que aun que S.M. no habia exigido de ninguno de los Gobiernos Européos la declaracion que he pedido a este, con todo no debe considerarse como irracional pues el Rey, mi amo, sabe bien que aquellos Gobiernos lejos de estar dispuestos a desear reconocer los Gobiernos insurgentes de las Colonias españolas, se negaron à la invitacion que les hizo este, ha ya mucho tiempo, a reconocer la pretendida República de Buenos Aires.

 

Fragmento de la contestacion del Secretario de

Estado con fecha de 8 de Mayo de 1820.

Las seguridades que V, me habia dado en nuestra primera conferencia personal de estar enteramente satisfecho con las explanaciones dadas sobre todos los puntos, que sus instrucciones las hacian necesarias, habrian inducido a esperar que a lo menos no se hubiese negado la promesa que V. estaba autorizado a dar. Mas por su carta de 5 del corriente aparece que no se deja a su discrecion asegurar que se obtendria la ratificacion de parte de S.M. aun estando V. satisfecho con las explanaciones que se deseaban : que la única promesa que V. puede hacer es condicional, y que la condicion es tal que su mismo Gobierno al exigirla no podia ígnorar que era imposible a los Estados-Unidos concederla; porque la condicion es incompatible con su independencia, su neutralidad, su justicia y su honor.

Tampoco tenia Su Magestad Católica ni aun una sombra de derecho para prescribirla. El tratado habia sido firmado per el Señor Onis con pleno conocimiento de que jamas se accederia por el Gobierno Americano al empeño que se intentaba con ella; y despues de largos é incansables  esfuerzos por obtenerla. Las diferencias entre los Estados-Unidos y España no tenian connexion ninguna con la guerra entre España y la América Meridional. El objeto del tratado era determinar los límites, y ajustar y proveer a los reclamos entre la nacion de V. y la nuestra; y en ningun tiempo ha tenido la España derecho alguno para exigir que se incluyese en la estipulacion ninguna que concirniese a la contienda entre ella y sus colonias. Y no pudiendo S.M.C. exigirlo mientras que se negociaba el tratado, mucho menos puede tomarlo por motivo de justificacion al negar, concluido el tratado, la prometida ratificacion.

La proposicion hecha en época anterior por el Gobierno de los Estados Unidos a algunas de las principales potencias de Europa de reconocer aúna la independencia de Buenos-Aires, estaba fundada en la opinion que se tenia entonces y se tiene toda vía de que la España misma debe hacer aquel reconocimiento, y que lo hará dentro de poco que el reconocimiento simultaneo por varias de las potencias principales de la tierra induciria probablemente a la España a ceder mas temprano à una necesidad, à que por último se verà forzada a ceder; y anticiparia de este “todo un acontecimiento propicio a sus propios intereses, que terminaria la lucha en que està consumiendo su robustez y sus recursos, sin probabilidad de buen suceso un acontecimiento que debe desearse con vehemencia por todos los amigos de la humanidad afligida con los continuos horrores de una cruel, sanguinaria é inaudita guerra acontecimiento que no solo debe desearse al desgraciado pueblo que es la víctima de los infortunios y complicadas calamidades de esta guerra, sino a todas las naciones que tienen relaciones de amistad ó de comercio con él. Proposicion como esta, y fundada en tales motivos, lejos de dar à la España el derecho de pedir à los Esta dos Unidos la promesa de no reconocer a los gobiernos de la América Meridional, ha debido considerarse por la España como prueba tanto de la moderacion como de la discrecion de los Estados-Unidos; como evidencia de su disposicion à separar toda mira egoista ó exclusiva es una medida que creyeron prudente y justa en sí misma, y que seria eficaz por una comun adepcion y que tomada de concierto con otras naciones, se atribuiria a un espíritu del todo pacífico, mas bien que a precipitacion de parte de los Estados Unidos, tomandola por si solos.

 

MIRAS DEL ENEMIGO.

Hemos recibido noticias de España y gacetas de Francia y de Inglaterra hasta fines de Mayo: y aunque hemos creido preferible comunicar a nuestros lectores los sucesos y noticias que se tengan de España por el órden en que sucedieron, nos apresuramos à publicar extracto de una carta de Madrid de 2 de Mayo, que hemos visto en el Journal des Debats del 12, y que pone de manifiesto la intencion con que se unian à Puerto-Cabello y Cartugenas los buques à que se referian las dos reales órdenes de que hablamos en el numero 69 de nuestro Correo:

“MADRID, MAYO 2.—V. ha debido creer que nuestra revolucion condujese a desorden universal; y cualquiera que sea el porvenir que se nos prepara, es cierto que nuestros periódicos, que exágeran mucho, afirman con verdad que el sistema constitucional marcha rapidamente y sin obstáculo por toda la Peninsula. Los Cabildos juran la Constitucion; que ya estàn convencidos de que este es el único medio de salvar la monarquia, y mantener el buen órden.

“Va à salir de Càdiz una escuadra para Venezuela y Cartagena, que se compondrà de las fragatas Ligera, Sabina, Viva, corbeta Aretuza, bergantines Hienes y Hércules, esta escuadra llevará algunas tropas; pero el objeto principal es apoyar con este aparato de fuerza las negociaciones, que van à abrirse con los insurgentes.”

 Ya sabemos cuales son las negociaciones : tambien sabemos las tropas que pueden remitir :  ¿creeràn que pueden todavía asustarnos con amenazas?

 

PROCLAMA.

A LA INVICTA NACION ESPAÑOLA.

(Comparece esta proclama del del ilustre FERNANDO SARDINÒ con lo decretos, y manifiestos oficios de Fernando, de Morillo, y de los suyos. ¡Qué nobleza de sentimientos! ¡Qué desinterés ! Es necesario ser padre, decia uno, para poder dar consejos à hijos de otros; y con mas razon, debe decirse: es necesario ser patriota para saber lo que conviene á la Patria)

Españoles —Lució al fin el dichoso dia que ansiaban los buenos Patriotas y todos los hombres virtuosos del Universo. El monstruo del despotismo esta derrocado en nuestro hermoso suelo. Los nobles militares Españoles acaban de demostrar a la faz de la Europa, que no son menos bravos en sostener la independencia nacional, que en restaurar impavidos el sacrosanto imperio de la razon, de la ley, y de la justicia. …. .. ¡Loor sin fin al heròico RIEGO, y a todos los valientes que le han acompañado y acompañen en la sublime empresa de la salvacion de la Patria!…. ¡Llegara, sí, no lo dudes, oh esclarecido varon, inclito y nuevo Pelayo1! llegarà el feliz momento, en que recibas el premio de tu heroísmo, en que seas conducido en triunfo al templo de la Soberania Nacional. , Alli en medio de las aclamaciones de un Pueblo henchido del entusiàsmo de la gratitud, por haberle roto sus cadenas, y al son armonioso de las bendiciones de los Padres de la Patria, el Presidente del Congreso orlara tu frente con la fresca corona de laurel, preparada por la Nacion, y que brillarà en tu cabeza con el resplandor de la libertad ; brillo mas radiante que el que lanzan las diademas de los tiranos.

Españoles; Recibid el sincero parabien, que anegado en lágrimas de ternura os da un compatriota vuestro, perseguido y sentenciado a muerte por haber sostenido vuestros derechos ; que de todo se olvida, al contemplar la inefable dicha de poderse llamar otra vez Ciudadano Español. Ah esta dicha soberana es mil veces mas regalada que cuantas riquezas y deleites efímeros pueden gozar los aduladores del trono.—Permitid que os recomiende la union, y la mas estrecha fraternidad. No haya entre nosotros mas partidos que la santa faccion de la Libertad y de la Patria. Reconciliaos mútuamente: olvidad los pasados errores, hijos de las circunstancias aflictivas, en que nos hemos visto por una cobarde fuga y criminal desercion. Perezca el monstruo, que intente sembrar la pestilente semilla de la discordia Amaestrados en la escuela—del infortunio, y guiados por el fanal de la historia, huid de los fatales excesos de la Revolucion Francesa, comparàndolos con la marcha magestuosa de la sabia insurreccion del Pueblo dirigido por Washington ; y vea el orbe entero que la moderacion, la constancia, y la generosidad son dotes características de la Nacion Española. Evitad con firmeza los dos escollos, igualmente temibles : la irreligion y el fanatismo.—–Si sabeis elegir con acierto un digno Congreso nacional, que haga en la Constitucion las modificaciones, que exigen imperiosamente las circunstancias de la Peñínsula —yo le juro, antes de diez años la gran Nacion Española excedera en vigor y libertad a las Potencias mas predominantes de Europa.

Españoles : Desde el fin del año de 1819 hasta el 1.º de Enero de 1820 habéis corrido siglos, saltando la zanja inmensa que separa el espantoso yermo de la esclavitud, del ameno campò de la libertad. Esta zanja inmensa no han podido aun traspasarla los desgradados habitantes de Egipto, ni los sumisos esclavos de la Siria. Mas no por eso debéis dormiros en el lecho de la confianza, ni dejaros arrullar en la cuna de la supersticion. Precaveos bien de las insidias, que os armaràn los enemigos de las luces, y los apóstoles del error y el fanatismo. Mirad que si no os aprovechais de la felíz ocasion que la Divina Providencia ha puesto en vuestras manos, y la dejais escapar, tal vez en veinte siglos no se proporcionara otra igual. Vuestras labores no han de ser solo del momento; debéis trabajar para la posteridad. Permaneced incontrastables en vuestra resolucion, escogiendo la forma de gobierno, que sea mas a propósito para reparar pronto vuestros males, y hacer duradera vuestra felicidad individual y comun, asegurando tambien a vuestra descendencia el mas alto grado de libertad. A tiempo estáis ; meditad profundamente vuestros planes politicos, antes de ponerlos en ejecucion. Pero una vez elegidos, sostenedlos con vuestro peculiar teson, aunque sean los mas encumbrados; pues vosotros, lejos de estar corrompidos, como otros Pueblos esclavos, tenéis las mas relevantes virtudes: la sobriedad, la constancia, el honor, el noble orgullo, el denuedo, la moderacion, el desprendimiento, la generosidad, la hospitalidad, y el mas acendrado patriotismo……. ¿Quién podra igualaros, si sabéis hacer la mas adecuada combinacion de los tres poderes de la Soberania? Sed circunspectos: sed cautos; pues se trata nada menos que de refundir el Estado, y hacer que de las cenizas de la España se levante una Patria gloriosa, que sirva de modelo a los pueblos encadenados.

Españoles: Poned fin de una vez à esa guerra desastrosa contra vuestros hermanos de América. Reconoced la independencia de las Repúblicas Sur, que solo se han separado de la Madre Patria por la imbecilidad de un Rey ingrato á sus sacrificios y a los nuestros. Este es el único medio de que se unan a nosotros con los vínculos mas indisolubles, que son los del comercio y del mútuo interés. Un porvenir delicioso se presenta a mi mente embelesada. Si tenéis la cordura de reconocer en ellas un derecho, que indudablemente ha concedido a lo humano el Autor de la Naturaleza; si por el suave atractivo de las buenas leyes, y de la igualdad de derechos civiles y políticos, sabéis conservar la union de las demas regiones no levantadas de la América del Sur; tenéis mas que suficiente para formar una Nacion colosal, que en medio siglo estara mas poblada que la sabia República de los Estados-Unidos. Tales son los votos de vuestro conciudadano.= El Español Constitucional.

Lóndres y Enero 29 de 1820.

ARTICULO COMUNICADO.

Señor Redactor: He visto el Correo del Orinoco, n.° 67, y me ha escandalizado una pro posicion contenida en el extracto de las conferencias del Ministerio de Washington con el Ciudadano Deforest, Agente de las Provincias Unidas del Rio-de-la-Plata en los Estados-Unidos. Se dice que el Supremo Director de aquellas se negaba à convenir en que estos gozasen en Buenos-Aires las ventajas y privilegios de una nacion la mas favorecida, aun con la oferta de una estipulacion recíproca de parte de los Estados-Unidos: y se añade que el Supremo Director asignaba por razon, “que teniendo España títulos à la soberanía sobre Buenos-Aires, tal vez se le concederian privilegios y ventajas en cambio por aquellos.”

Y ¿qué hombre sénsato no se escandalizaria de semejante proposicion ? Ella està condenada por el buen sentido, por el derecho natural y Divino, y por las mismas Provincias Unidas de la Plata. ¿Cómo pues pudo el gefe de ellas? ¡Títulos de soberania de la Espana sobre Buenos-Aires! Es absurda semejante idea, no cabe en la imaginacion de ninguno de los Americanos insurrectos contra el poder arbitrario de la España, està proscripta en el Acto de la independencia de Buenos-Aires, y en el Manifiesto de las razones justificativas de este desprendimiento.- Que le diese tales títulos à la España un leguleyo actuando bajo la influencia de su despotismo, nada tendria de estrañeza; pero que asi se explique el Director de aquellas provincias despues de la declaratoria de su emancipacion, es muy sorprendente é intolerable. Un pendolista español alegaria las leyes de Indias, y fuera de ellas nada hallaria que le sirviese de apoyo.  Y ¿cuáles son los títulos que aquellas alegan ?

“Por Concesiones Apostólicas y otros justos y legítimos títulos (dicen los Reyes de Castilla) nos pertenecen todas las tierras descubiertas y por descubrir en las islas y tierra-firme del mar oceano…… . . . . . He aqui el texto favorito. A la inicua y nula Bula de Alejandro VI. Están reducidas esas concesiones apostólicas. Este es el título que se alega como principal; los demas son tan insignificantes y nulos como la misma Bula: la ley se avergüenza de expresarlos; pero los  defensores de la usurpacion no tienen pudor de alegar imaginarias y violentas renuncias de los emperadores de México y el Perú, y otras fruslerias que excitan la risa, é indignacion de los lectores imparciales.

Serian tolerables estos falsos titulos en los siglos de Adriano IV., Martino III., Nicolàs V., Calixto III., Eugénio IV., Clemente VI. y Alejandro VI. que donaron, la Irlanda à Henrique II. de Inglaterra, la Africa y Asia à los Portugueses, las islas Canarias, y las Indias à los Reyes de Castilla. Tambien fué donada la la Gran-Bretaña à Felipe II. por el Papa que ocupaba la silla de Roma cuando preparaba contra aquel reino su armada invencible, y la Bula de este donativo reforzaba su armamento. Pero alegar en el dia estos títulos es ignorar la Religion de Jesus-Cristo, ó atacarla à sabiendas en su moral, y en su disciplina apostólica.

Perdido el valor de tales Bulas por la ilustracion de los siglos posteriores, quedó sin coloridos la mala fé de los donatarios de Alejandro VI., y sin subterfugios los canónes de las Decretales de Gregorio IX., y del Sexto de las mismas Decretales, que condenaban toda posesion desnuda de título y buena fé, y declaraban que en ningun tiempo el poseedor de mala fé podia ser defendido con el derecho de prescripcion.

  Finjamos sin embargo de todo esto, que pasen por justos y legítimos los titulos alegados; habrian caducado por el abuso de autoridad, por el ejercicio de la tiranía, y por todos los fundamentos que justifican la insurreccion de los Americanos del Sur, y sus actos de independencia. Con justo y legítimo título reinaba Jacobo II. en Inglaterra; pero todo lo perdio para sí, y su dinastia por el abuso del poder; y por la revolucion de 1688, le sucedió la casa que actualmente reina. Fernando VII. si no tiene en su favor la espontanea voluntad del pueblo Español, se halla en el mismo caso. Mil otros egemplares citariamos, si necesitase de ellos el Director de las Provincias Unidas del Rio-de-la-Plata, à quien se atribuye la proposicion que estoy rebatiendo. No puede ser atacada su persona sin ser oido de una manera que explique cuales son los títulos de soberanía que reconoce en la España sobre Buenos-Aires.

Sea de esto lo que se quiera, me hace muy mal estomago la preposicion, no puedo digerirla ni dejarla correr inpune en los papeles patrióticos de la América del Sur. Supongo en V., Señor Redactor, igual repugnancia, y que por tanto insertará en su periódico este articulo de

UN COLOMBIANO.

Angostura impreso por ANDRES RODERICK, Impresor del Gobierno, calle de la Muralla.

1¡Cómo Señor General: Por redimirnos de la opresion ¿Conqué V.E. mismo aprueba ahora nuestra resistencia? ¿Conqué se declara V.E. injusto opresor é injusto enemigo? Nos complace esta voluntaria confesion de V.E. mas debemos decirselo; V.E. no dá muestras de arrepentimiento. Nos habla de un acomodamiento generoso y justo; pero añade por desgracia: que reuna toda la familia. Y ¡qué! ¿ somos Européos, ó estamos en España? ò ¿ quiere V.E. que no haya generosidad sino de nuestra parte, y que por ser generosos hayamos de abandonarle nuestros derechos, nuestros laureles, y el fruto de nuestros sacrificios? y ¿llamaria V.E justo un aconmodamiento en que nosotros cediesemos cuanto V.E., no ha podido quitarnos con las armas, y en que V.E. no hiciese mas que recibir ? V.E. sabe, ó deberia saber que las leyes reprueban la sociedad leonina, en que uno de los socios sufre todos los riesgos pérdidas, y el otro solo participa del provecho; y VE nos propone una sociedad peor que leonina: ¿nos cree V.E. dementes ?

2Si Señor: el cálculo de V.E. es muy prudente. No pudiendo vencernos con las armas, nos tiende un lazo; para que durante esta operacion no le hagamos sentir el poder de las nuestras, propone un armisticio, y nos habla de reconciliacion. Mas V.E. se ha descubierto  demasiado; y muy desde el principio nos ha dicho que la reconciliacion que propone es la del esclavo con su Señor, ò la del vandolero con el caminante: Dame lo que guardas todavía, y te dejo pasar.

3 ¡Gran prueba de generosidad ¡ y ¿no habria sido mas ventajoso à V.E. Señor General, que de nuestra parte hubiese habido cesacion de hostilidades, y de la de V.E. guerra y exterminio ? Habria durado menos, es verdad, de hostilidades; pero habria sido mas conforme à la clase de asociacion que V.E. nos propone; pues que no solo habria consegido V.E. que le abandonasemos lo que no ha podido quitarnos, sino que fuesemos el blanco de sus tiros, sin correr V.E. el riesgo que corre en las batallas. El armisticio entre el Virrey Abascal y el General Casteli ¿qué gloria si como Abascal hubiese podido V.E. atacarnos y asesinarnos confiados en la promesa ?

4V.E. mismo ha dado el título de opresor de la monarquia española a su querido y deseado Fernando VII.: y pensara ahora atribuir a sus instrucciones, ya que solo lo explica con la subordinacion militar, los incendios, las devastaciones, la inaudita perfidia, el entero desprecio de la moral, toda esa no interrumpida serie de males y de vicios, que han distinguido el gobierno y las armas de V.E. en la Costa-firme ? ¿Pensara V.E. darnos la horrible historia de su mando como pruebas de la ternura y del afecto paternal de su Rey?  Bien puede V.E. hacerlo que no nos opondremos. Mas ¿quién, respondera, de que la conducta de V.E. en lo futuro será conforme à lo que se promete ahora, y de que V.E. no recibirà órdenes contrarias a las que dice tener, ni semejantes à las famosas que recibió Monteverde Entonces habia Córtes: los mismos que con nosotros habian estado oprimidos, eran depositarios de la autoridad soberana, y derrotados, perseguidos y confinados a Cádiz, necesitaban de los auxilios de la América aun para existir allí; y sin embargo, su perfidia, su ingratitud horroriza-Respondemos a V.E. con sus propios principios; que si hubiesemos de hablar conforme a los nuestros, toda esta nota es superflua, y solo el de lirio podria hacerla necesaria.

5Uno de nuestros ilustres guerreros lo ha dicho ya a V.E. No puede haber amistad entre el sacrificador y la víctima. Proponernos que deponiendo las armas, cedamos lo que poseemos todavía, es vil sumision y no paz : proponernos el abandono de nuestros mas caros derechos y de todos nuestros goces, no es proponernos reconciliacion, sino cruel esclavitud

6Hemos renunciado à ellas, ¿hemos hecho saber à V.E. en el campo de batalla. Gobiernese, como quiera, la nacion española: esto no nos incumbe. Mas no se mezcle en decirnos lo que nos convenga, o no; tenemos tambien nuestras instituciones políticas, que diariamente mejoramos en cuanto hallamos que sea conveniente.

7¡Inhumano! Y ¿no habias descubierto hasta ahora que vuestra inicua guerra sobre ser feroz, rompia los lazos que la naturaleza hizo indisolubles ? ¿ No habias descubierto hasta ahora que oponias el hijo al padre, el hermano al hermano, y el amigo a su amigo?  ¿nos echas en cara que viendo encadenados à nuestros padre, à nuestros hijos, y á nuestros hermanos, arrostremos todos los peligros de una guerra infernal, por redimirlos ?

8Llama V.E. fatalidad el sistema de opresion, tanto mas dura, segun dijo la misma Regencia Española, cuanto mas distantes estabamos del centro del poder?  ¿Llama V E. fatalidad el incendio, el saqueo y la ruina total por solo mantener esa misma opresion que V.E. deplora ahora?

9Ya la conocemos: es la Constitucion de 1812: es la que permitió à Monteverde la mas escandalosa perfidia, la deportacion de muchos; y la encarcelacion de un pueblo entero: Es la Constitucion que el malvado Zuazola promulgaba al mismo tiempo que desorejaba y despalmaba a los vecinos de Aragua, y que castigaba en el hijo la piedad filial. Es la Constitucion de Boves. Ya la conocemos.

10Sí, ella la iguala: porque 149 representantes de nueve millones de Européos y 30 de diez y nueve millones de Americanos no es lo mismo? ¿ y hay acaso diferencia en que el gitano y el moro y todas las castas tengan representacion en la Península, y no la tengan en la América los descendientes del africano aun en su última generacion ?

11Ya declara VE-mezquina la política de los siglos pasados; y debemos esperar que dentro de poco se vea V.E. forzado a declarar algo mas que mezquina la política a que esta sugeto ahora. El candor es sin duda una virtud apreciable; y aunque algo tardia en V.E., por fin se encuentra.

12El amor y la benevolencia de Fernando !!! …….El amor y la benevolencia del General Morillo!!! Esto trae à nuestra memoria aquello de

Sí por capricho uniera un dibujante

A un humano semblante

Un cuello de caballo; y repartiera

Del cuerpo en lo restante

 Miembros de varios brutos; de manera

Que el monstruo cuya cara

De una muger copiaba la hermosura

En pez enorme y feo rematara:

 Al mirar tal figura,

¿ Dejárais de reinos, ó Pisones ?

13 ¡Epocas de furor y de desesperacion! ¿No lo habia conocido V.E. hasta ahora ? Apreciamos sin embargo la confesion.

14Ya lo hemos dicho:

Alegre canta el cazador en tanto

Que al ave tiende el insidioso lazo.

15¡Contra sus pasiones! Vaya: ya V.E. declara que solo las pasiones lo habian guiado. Ya nos habia dicho que nuestro objeto solo ha sido redimirnos de la opresion; y redimir a nuestros hijos y hermanos: ya habia declarado mezquina la política de los siglos pasados; y que la guerra que ha hecho ha sido de furor y de desesperacion. No olvidaremos esta confesion voluntaria ; mas esperamos que ya que la Constitucion Española ha ínspirado a V.E. tanto candor, no haya de negarle otras virtudes Veamos,Señor General, si V.E. serà justo y Consecuente. Mucho ha trabajado V.E. por hacerse detestable: su conducta futura puede remediar en algo el mal presagio que acompaña à su nombre nunca podra el graduar la diferencia del General al Ciudadano que se hace un honor constitucional en ser.  El mas atento servidor de V.A. Serenísima. =Pablo Morillo.- Cuartel general de Caracas 17 de Junio de 1820.- Serenísimo Congreso establecido en Guayana.”

1El Teniente-coronel Riego es con efecto natural de Asturia, Patria del célebre Pelayo.